Ya no tengo dinero para pagar a mi abogada. Presento una solicitud de asistencia jurídica gratuita.
Mi vivencia:
Soy propietaria de un pequeño departamento que heredé de mis padres. Por esa razón, no soy elegible para la asistencia jurídica gratuita. Sin embargo, mis finanzas están agotadas. Él sí tiene los medios para continuar. No sé cómo voy a aguantar. Tengo tanta rabia… y el miedo a perder a mis niños me carcome. Este sistema, que se supone debe protegernos, se convierte en un laberinto en el cual me pierdo.
Este proyecto ha sido financiado por el Gobierno de Quebec/Secrétariat à la condition féminine.