Se lo cuento a una consejera en violencia doméstica.

Mi vivencia:

Ella me escucha y sobre todo, me cree. Me dice que no es «cosa mía», que es una estrategia de control para aislarme e impedirme avanzar.

Ella me tranquiliza: existen especialistas en ciberseguridad que pueden ayudarme de forma gratuita. Me habla del Lab2038 y me propone que me reúna con el equipo. Anota todo en mi expediente y me dice que esos elementos son importantes para demostrar el acoso. Me sugiere algunas medidas de seguridad a las cuales yo no había pensado, como reinicializar mi teléfono para borrar los eventuales programas espía. Todavía no me siento preparada para presentar una queja, pero por lo menos… sé que no estoy sola.

Explicación:

El apoyo psicosocial es esencial en este tipo de situaciones. La consejera escuchará sin juzgar, documentará los hechos y aconsejará sobre los recursos especializados en ciberseguridad que conviene utilizar. Es una forma concreta de retomar el asunto en sus manos y sentirse apoyada ante una violencia a menudo invisible y difícil de demostrar.

Este proyecto ha sido financiado por el Gobierno de Quebec/Secrétariat à la condition féminine.