Recurro a mi comunidad en busca de apoyo.

Mi vivencia:

Espero encontrar una oreja atenta y apoyo, pero, al contrario, me presionan para que vuelva con mi ex. La comunidad me convence de que hable con él y me «haga perdonar» por haberlo dejado. Me repiten que mantener junta a la familia es primordial y que, como mujer y madre, soy responsable de la unión familiar. Cada intento de buscar ayuda me hace sentir que estoy traicionando a mis seres queridos, y el miedo a perder mi estatus o el de mis hijos añade una presión adicional.

Explicación:

En algunas comunidades, la socialización y las normas culturales valoran por encima de todo a la familia, lo que puede minimizar o normalizar la violencia. Para muchas mujeres inmigrantes, el aislamiento social y el desconocimiento de sus derechos refuerzan esta presión. La desconfianza hacia las autoridades y el sistema de inmigración, sumada a estas normas culturales, hace que la mujer sea particularmente vulnerable a la instrumentalización por parte de su ex y de su entorno.

Este proyecto ha sido financiado por el Gobierno de Quebec/Secrétariat à la condition féminine.