Pido ayuda técnica a mi proveedor de servicios de correo o a una tienda especializada.

Mi vivencia:

El técnico me propone cambiar mis contraseñas y activar la doble autentificación, pero una vez de vuelta en casa, sigo desconfiada. Siempre tengo la sensación de ser observada. Reviso mi teléfono, mi computadora, y hasta mi router… Todo me hace sospechar.

Explicación:

Cambiar las contraseñas es una buena primera etapa, pero a menudo no es suficiente. Es crucial verificar las cuentas compartidas, los aparatos conectados, así como el acceso a los servicios en la nube (Cloud) a los cuales el agresor podría tener aún acceso. Las víctimas de ciberviolencia pueden sentirse inseguras hasta en su propio espacio. Para el aspecto técnico es importante recurrir a una persona especialista, porque la violencia numérica forma parte de un control coercitivo global.

Este proyecto ha sido financiado por el Gobierno de Quebec/Secrétariat à la condition féminine.