Intento tener una conversación con mi expareja.

Mi vivencia:

Se ríe por teléfono. Me dice que no merezco nada, que fui yo quien quiso irse, por lo tanto, debo pagar.

Cuando insisto, se enoja. Me amenaza: «Si me vuelves a llamarme por esto, le diré a los niños que eres una madre irresponsable. Ya verás lo que pensarán de tí. » Cuelgo llorando. Una vez más, lo pone todo en mi contra.

Explicación:

En ese tipo de dinámicas, intentar conversar o negociar directamente con el agresor resulta a menudo ineficaz e incluso peligroso. Expone la víctima a más violencia, manipulación y culpabilización. Los niños son instrumentalizados en la dinámica de control y pueden sentirse atrapados en un conflicto de lealtades.

Este proyecto ha sido financiado por el Gobierno de Quebec/Secrétariat à la condition féminine.