Inscribo a nuestra hija sin el consentimiento de su padre.
Mi vivencia:
Veo que mi hija necesita ayuda, de modo que llamo a la fonoaudióloga y pido una primera cita. Mi hija comienza las sesiones y me dice que le gusta. Pero dos semanas más tarde recibo una carta certificada. Mi expareja inició un procedimiento legal por «incumplimiento de la autoridad parental».
Este proyecto ha sido financiado por el Gobierno de Quebec/Secrétariat à la condition féminine.