Inicio acciones legales.

Mi vivencia:

Me digo que ya no puedo seguir así. Cada vez, él bloquea toda comunicación. Estoy agotada de tener que justificarme, defenderme, probar que soy una «buena madre» … a pesar de mi discapacidad.

Lo converso con mi abogada y preparamos un expediente. Recopilamos los correos electrónicos de rechazo de mi ex y las recomendaciones escolares. El juez examina los documentos y constata la obstrucción repetida. Me adjudica finalmente el derecho de tomar sola las decisiones relacionadas con los cuidados cotidianos, como la fonoaudiología. Por fin puedo decidir por mi hija, pero sé que él me lo hará pagar de otra manera. De hecho, al final del juicio, él me dice: «Espera y verás, pronto un agente judicial vendrá a golpear a tu puerta».

Explicación:

Esta opción muestra que la justicia puede, en ciertos casos, reconocer la violencia postseparación y proteger el interés del niño. Pero, sobre todo, este caso pone de relieve los costos emocionales, físicos y administrativos asociados a la defensa de derechos de las mujeres y madres.

Las mujeres en situación de discapacidad están más expuestas a esto: su palabra se pone en duda con demasiada frecuencia, su autonomía se reduce y su rol como madre es cuestionado.

Este proyecto ha sido financiado por el Gobierno de Quebec/Secrétariat à la condition féminine.