Hablo con una consejera en violencia doméstica.

Mi vivencia:

Me siento creída, acogida y comprendida. La consejera me habla de inmediato de la relación entre violencia doméstica y traumatismo encéfalocraneano (TCE). Me siento aliviada de poder poner palabras a mis síntomas y sobre todo, de entenderlos mejor. Me voy con informaciones, un plan concreto y un atisbo de esperanza.

Explicación:

Las consejeras de centros de ayuda o de refugio (MAH según sus siglas en francés) y de segunda etapa (MH2) están capacitadas para reconocer y detectar los signos potenciales de un TCE aunque no lo diagnostiquen, puesto que esta función le corresponde únicamente a un profesional de la salud. Una vez realizada la detección, idealmente se debería derivar a la mujer a un médico, para que reciba atención rápida. Sin embargo, el acceso al sistema de salud puede resultar una verdadera carrera de obstáculos, ya que los recursos son a veces limitados.

A la espera de recibir atención, las consejeras también pueden recomendar herramientas para ayudar a la mujer a manejar las secuelas del TCE que afectan su cotidiano (ej.: manejo del estrés, higiene del sueño, organización de tareas).

Este proyecto ha sido financiado por el Gobierno de Quebec/Secrétariat à la condition féminine.