Decido ir a la comisaría.
Mi vivencia:
Voy a la comisaría. Una agente de policía me recibe, le digo que sospecho que mi ex me está siguiendo.
Le explico que vivo con miedo, que ya no puedo salir sin estar en constante alerta. Pero ella me dice finalmente que, sin prueba concreta, será difícil ir más lejos.
Salgo de allí desamparada. Me atreví a hablar, pero tengo la impresión de que no sirvió de nada.
Este proyecto ha sido financiado por el Gobierno de Quebec/Secrétariat à la condition féminine.