Decido consultar un médico.
Mi vivencia:
Como no tengo médico de cabecera, intento conseguir una cita en un consultorio sin cita previa. No hay nada disponible hasta dentro de varios días, excepto a 50 km de mi casa. Imposible para mí ir: no tengo a nadie que cuide a los niños.
Pienso ir a urgencias, pero me pregunto si no estaré dramatizando. Quizás solo esté agotada. Pasan las semanas. La trabajadora social de la DPJ (Dirección de Protección de la Juventud) me llama: nuevamente falté a una cita con ella. Me acusa de falta de compromiso con mis hijos y pone en duda mi colaboración. Él, por su parte, siempre está presente en cada una de sus citas.
Este proyecto ha sido financiado por el Gobierno de Quebec/Secrétariat à la condition féminine.