Acepto que una consejera me acompañe a la comisaría.
Mi vivencia:
Mi vivencia: Tengo miedo, dudo. ¿Y si creen que soy paranoica?
Con el apoyo de mi consejera, logro explicar lo que estoy viviendo: no es un incidente aislado, son años de control que continúan hasta hoy, aunque estemos separados. Les digo que no puedo presentar una queja por ahora. Si mi ex se entera, va a vaciar nuestra cuenta bancaria conjunta y me dejará sin recursos financieros. Los agentes policiales parecen atentos. Hacen un reporte de incidente. Anotan todo, incluyendo mi historial de violencia. Me dicen que eso puede ayudarme en el futuro si decido ir más lejos judicialmente. Mi consejera me sugiere además que transfiera todas las pruebas (mensajes texto intercambiados, mensajes vocales, capturas de pantalla) y que los conserve cuidadosamente en una memoria USB.
Este proyecto ha sido financiado por el Gobierno de Quebec/Secrétariat à la condition féminine.